Era un día lluvioso, el campo estaba encharcado y la peor de las noticias no era ni mucho menos el estado del campo ni la metereología.
Faltaba la magia, la quinta esencia, La octava maravilla mundial, el toque de elegancia, la sofisticación, ese traje armani que te compras para fardar pero que nunca te pones por miedo a que se te cague un pájaro encima. En definitiva: si faltaba la magia faltaba Dani.
Dani es un jugador que se caracteriza por hacer entradas por detrás, entrar a destiempo, levantar a quien se le cruce sin venir a cuento, hacer pases imposibles al hueco por dónde no hay hueco, pero a la vez siempre nos deleita con alguna de sus actuaciones y sus destellos de magia. Aquel día, aquella noche, en el campo de batalla, cuando se esperaba que cayese el apocalipsis en forma de tormenta, faltó la magia.
Sus compañeros lucharon, como es de costumbre en ellos, pero en el centro del campo y en el corazón de cada uno de ellos faltaba la chispa que ilumina cada partido.
Dani este dónde estes, si te pides un nestea o una heineken, si te comes 3 bocadillos del frankfurt de la riera, si eres el último en pagar una ronda de cubatas, si cuando echas cuentas te haces la picha un lío, si cuando los brazos se te caen por activa y por pasiva ya da igual, ESTÉS DONDE ESTÉS Y A LA HORA QUE ESTÉS UN MARTINI INVITA A VIVIR!
lunes, 8 de octubre de 2007
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